Concilio de Trento
¿Qué es el Concilio de Trento?
Debe
su nombre a la reunión general de la
iglesia convocada por el Papa Paulo III el 13 de diciembre de 1545 en la ciudad
de Trenton (Italia) tras los intentos fallidos de convocar un concilio en los
años 1537 y 1538. Duró 18 años, desde el año 1545 hasta el año 1563, fue una
reunión universal que intentaba decidir
sobre las reformas protestantes planteadas por el Alemán Martín Lutero y las creencias de la iglesia católica ante
la crisis que afrontaba en el siglo XVI.
Martín Lutero, quien creó la Reforma Protestante
El Concilio de Trento Aprobó una serie de decretos
doctrinales con respecto a los dogmas, las disciplinas, el Papado y las órdenes
religiosas que permanecieron vigentes hasta el siguiente concilio más de III
siglos después.
Etapas del Concilio de Trento
El
Concilio se desarrolló entre 1545 y 1563, pero no de forma seguida, sino con
interrupciones, que permiten dividirlo en tres etapas:
- De 1545 a 1547: Se inauguró el Concilio, con asistencia mayoritaria de la Iglesia Italiana y la Iglesia Española, pero ante el posible brote de epidemias fue suspendido.
- De 1551 a 1552: El Papa Julio III retoma el Concilio de Trento, pero fueron suspendidas las sesiones ya que el alemán Mauricio de Sajonia atacó al ejército del emperador Carlos I.
- De 1562 a 1563:
Con Pío IV. Ya no hay representación alemana ni reformista y se concluyen los
temas. Tras
el nombramiento del Papa Pío IV, este retoma nuevamente el Concilio de Trento,
sin embargo, el Emperador Romano Fernando I y el Rey de Francia Francisco I
querían un nuevo concilio y que se estableciera en otra ciudad distinta a
Trento; y, los protestantes se negaban a un concilio. Logrando librarse de las
adversidades se logra iniciar el concilio el
18 de enero de 1562, concluyendo el 4 de diciembre de 1563.
Ideas principales
El
Concilio de Trento tuvo orientado a escuchar las distintas escuelas teológicas,
abriéndose al pluralismo dogmático. Los temas o ideas principales del Concilio
de Trento establecidos en la reunión estarán relacionados a:
- La revelación y fundamentos de la fe cristiana.
- Basamentos propuestos por los protestantes, en que la fe cristiana debe fundamentarse en las sagradas escrituras.
- Las tradiciones y costumbres de la fe cristiana
- El ordenamiento de las jerarquías eclesiásticas.
Acuerdos del Concilio de Trento
Aun
cuando las partes no lograban un acuerdo sobre los temas tratados en la reunión
general de la iglesia que la mantenía dividida en dos bandos, los protestantes
y los conservadores, estos últimos lograron imponerse en el concilio, existen entre
otros los siguientes acuerdos:
- Se reafirmó la creencia de la fe cristiana contenida en el símbolo del Credo Niceno-constantinopolitano.
- Se adoptaron la Práctica Apostólica y las Sagradas Escrituras como las dos fuentes del testimonio.
- Decreto de la rebeldía de Adán y Eva como el pecado Original.
- Se reafirmó la creencia de la eucaristía como un sacrificio expiatorio, donde la sangre y el cuerpo de cristo son representados por el pan y el vino.
- Reforma de la moral del clero.
- La administración de fundaciones religiosas.
- Los requisitos para asumir cargos eclesiásticos: Creencias y tasas sobre el sacramento del orden (la ordenación), jerarquía eclesiástica, obligación de residencia, creación de los Seminarios Diocesanos.
- Se reafirma el celibato.
- Se reafirman la existencia del purgatorio y la veneración de los santos y reliquias.
- Supresión del concubinato en eclesiásticos.
- La elaboración de un catecismo y la revisión del Sumario y del libro de misa.
Consecuencias
La
principal consecuencia producto del Concilio de Trento fue la división de la iglesia
en dos grandes grupos: católicos y protestantes. El Concilio no aprobó las
propuestas de las reformas de Lutero y seguidores.
Por
otro lado, la aplicación de los acuerdos en cuanto a las tasas y ordenamiento
eclesiástico en toda la iglesia católica, produjo la regeneración de la fe
cristiana basada en la moral de la iglesia, atrayendo a los devotos a la
participación activa en las prácticas religiosas, enaltecidas principalmente
por las predicaciones del clero.
Contrarreforma
La
Contrarreforma o reforma católica es la proposición adoptada por la iglesia en
contestación a la reforma de Martín Lutero, quién ante sus propuestas había
disminuido la creencia hacia la Iglesia y sus prácticas. Estas reformas
permitieron el resurgimiento y renovación de la iglesia con las medidas
asumidas por los acuerdos del Concilio de Trento.
Orientación de la Contrarreforma
- La doctrina de la fe cristiana.
- Reforma de la estructura eclesiástica, ordenamiento de los institutos religiosos y revisión del ordenamiento sacerdotal.
- Vinculación de la fe cristiana, sacerdote – cristo y sacerdote – devotos.
- Instauración de la Inquisición.
Órdenes Religiosas creadas y reformadas.
La
crisis eclesiástica afectaba de modo muy especial a las Ordenes Religiosas que siempre
habían sido apoyo fundamental de la Iglesia y de la cura pastoral del pueblo
cristiano. Prácticamente todas las Ordenes estaban necesitadas de una profunda
reforma.
San Ignacio de Loyola, Fundador de la Compañía de Jesús
De
gran transcendencia fue sin duda la Compañía de Jesús, creada por San Ignacio
de Loyola (1491-1556). En 1540, Paulo III aprobó la Compañía de Jesús como una
orden de clérigos regulares, cuyo fin primordial era la propagación de la fe
católica. La compañía tuvo un rápido desarrollo: contaba con un millar de
miembros a la muerte del fundador.
A
la luz de los Decretos de Trento y a lo largo del siglo XVI, una floración de
nuevas fundaciones y Santos vivificó la Iglesia: además de los Jesuitas, los Oratorianos
de San Felipe Neri y los Escolapios de San José de Calasanz, aparecen entre los
Oblatos de San Carlos Borromeo y el Oratorio de Jesús para la formación de
Sacerdotes de misión y las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl para la
atención de los más necesitados. Entre las órdenes hospitalarias destaca el
desarrollo de la obra asistencial iniciada por San Juan de Dios.
San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, Reformadores del Carmelo.
En
España, Teresa de Jesús impulsó la reforma de la Orden del Carmen y junto con
San Juan de la Cruz extendió la reforma del Carmelo a los varones. El monacato
femenino se enriquece también con nuevas órdenes, entre las que destacan la Orden
de la Visitación (salesas) de San Francisco de Sales y Santa Juana Chantal, que
son monjas contemplativas la Compañía de María (de Santa Juana de Lestonnac) y
las ursulinas (de Santa Ángela Merici) con la misión de formar a jóvenes cristianas.
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